"Un pitbull me enseñó la muerte"

250 personas han sido atacadas en los últimos tres años por perros en Caracas

ELKIS BEJARANO DELGADO

EL UNIVERSAL

Clara, de apenas tres años, salió a la puerta de su casa en la parroquia San José como lo hace todos los días para recibir a su padre. Pero esa tarde, algo cambió el temperamento del perro pitbull del vecino y sin razón éste saltó sobre la pequeña y destruyó más de la mitad de su rostro, dejándole heridas irreversibles. El ahora de la niña no tiene historia, porque cuando sólo ha pasado un año del hecho, la familia lucha con darle a su hija una vida normal.

Clara es una de las 250 personas que en los últimos tres años han sido atacadas por este tipo de caninos en el área metropolitana. Tiempo durante el cual tres niños de 2, 4 y 7 años; y un adulto fallecieron por las mordidas de este tipo de animales, que han sido tomados como mascotas y viven en los hogares.

Según los expertos el pitbull no es una raza, sino una mezcla de varias razas. Su nombre significa "cacho de toro". Puede pesar entre 20 y 60 kilos, su musculatura es fuerte, tiene hocico ancho y orejas a veces cortas. No muerde, sino trituran a razón de 1.200 libras de presión, y en la mayoría de los casos no hay hombre capaz de separarlo.

Ellos nacieron del cruce del bulldog y el bullterrier. En inglaterra ponían a los primeros a pelear contra los toros y a los segundos a pelear entre ellos.

Los estadounidenses dieron con el pitbull, que según el criador de perros Reny Villaverde es de "fuerte de pecho, de patas y mandíbulas, así como de cuartos traseros".

Pero las opiniones están encontradas. Quienes lo tiene como mascota aseguran que es un animal dócil y fiel; pero los hechos violentos en los que están involucrados despiertan la alarma de la ciudadanía.

Felipe Lebrún, médico veterinario y presidente de la Fundación Protección a la Fauna de la Alcaldía de Libertador, asegura que desde que abrieron la consultoría jurídica hace tres años, han ofrecido asesoría a las víctimas de ataques de perro, y el pitbul es el más frecuente.

Lebrún asegura que en la mayoría los países de Europa y en Estados Unidos está prohibido tener un pitbull como mascota, pero en Venezuela se introdujo hace 25 años y se extendió por el país. Cristina Camilloni, presidente de la Asociación Pro Defensa de los Animales (Aproa) asegura que estos animales pueden ser dóciles, pero se tornan violentos sin razón aparente.

Pero Alberto Guzmán, desde hace cinco años, tiene un pitbull. Afirma que es un perro cariñoso y leal, y que nunca ha atacado a nadie. Por supuesto, reconoce su gran poder destructivo, y la fuerza que tiene que le ha costado que la piel de su mano se rompa cuando lo lleva con cadena por la calle.

Posición y estatus

Adrián Contreras, psicólogo social, asegura que ha visto con preocupación cómo este tipo de perros se ha convertido en símbolo de estatus entre los jóvenes. "Ellos crían agresivos, los ponen a pelear y apuestan sumas de dinero".

Para Villaverde no es recomendable que estos perros estén en los hogares, porque es difícil controlar su agresividad cuando han sido entrenados para la pelea. Por lo que recomienda que se vaya disminuyendo la cría de estos perros.

Paseos reglamentados

Las constantes denuncias de agresiones de perros pitbull, llevó a la alcaldía de Libertador a crear un decreto en el que se prohíbe la comercialización, proliferación y reproducción.

Lebrún informó que en la Gaceta Municipal 16 de junio de 2006 numero 2765-1 se obliga a las personas que saquen estos perros a la calle a que lleven bozal y cadena.

Si una persona hace caso omiso a la ordenanza es multada con 200 unidades tributarias, si reincide con 400 y si el animal muerde se le practica la eutanasia. Explicó que si una persona necesita ser atendida por un caso con un animal se puede comunicar a los teléfonos (0-800) Mifauna ó (0800) 643.2862.

Así lo hizo Eulogio Pérez quien caminaba por un estacionamiento cuando un perro lo atacó pos detrás. Le mordió el glúteo, la pierna derecha, al tratar de defenderse le mordió la mandíbula. Al seguir forcejeando le quitó parte del cuero cabelludo, cuando no tenía más fuerzas llegó el dueño del animal y éste se quedó tranquilo.

"Mi vida cambió para siempre. Esta es la peor experiencia que ha tenido en mi vida; porque ese perro me enseñó como era la muerte".

ebejarano@eluniversal.com