
GUSTAVO RODRÍGUEZ
EL UNIVERSAL
Un perro de raza Pitbull mató y luego se comió parte de los restos de un bebé de dos años en el interior de una vivienda ubicada en la carretera vieja Caracas-La Guaira.
Una escuadra de la Policía Metropolitana adscrita a la Unidad Especial de Perros Amaestrados ocupó el barrio La Llanera de la carretera vieja Caracas-La Guaira para capturar al perro, que se negaba a ser atrapado.
Los uniformados de la Brigada Canina de la PM armados con cuerdas, protectores y guantes llegaron al rancho sin número que habitaba el niño José Luis Salcedo, junto a su madre.
"Yo estaba llenando unos pipotes con agua y cuando escuché un gemido me acerqué al patio y vi cuando ese perro se comía a mi hijo. Lo espanté, pero ya era tarde", dijo entre sollozos la señora María Romero quien se encuentra embarazada.
La atribulada mujer solicitó ayuda y los vecinos trasladaron al infante al hospital periférico de Catia donde ingresó sin signos vitales.
"Ese perro era mansito. Lo teníamos amarrado con alambre para que no se saliera de la casa, pero hoy se soltó y el muchacho como era tremendo se le acercó", dijo la señora Romero cuando aún tenía sus manos manchadas de sangre tras socorrer a su único hijo.
Quince uniformados bajaron las escaleras del barrio y se colocaron en puntos estratégicos para evitar que el perro huyera del barrio.
Los vecinos le habían propinado unos golpes y confinaron el animal dentro del rancho". Un novel agente simulaba ladrar para llamar la atención del perro mientras que otro colega aprovechaba el agujero de una lata de zinc para gritar "Roky, entrégate que estás rodeado".
Algunos uniformados sacaron sus armas para apuntar hacia la puerta principal. Todos temían que se escapara lo que calificaban como una fiera.
Tras varios intentos tuvieron que llamar a la madre del menor del infante muerto para urdir una estrategia. La mujer abrió la puerta que estaba atada con alambre. Una entraña de animal sirvió como señuelo para que el perro saliera y en pocos segundos le colocó un collar para sujetarlo.
Un instructor de la Brigada Canina sacó al perro. En un descuido le inyectaron un somnífero. La Fiscal Sexta de protección al Niño y al Adolescente, Susana Yurián, ordenó trasladar al animal a la sede de la Asociación Protectora de Animales (Aproa).
Los uniformados también notificaron el caso al Cicpc y a la doctora Marisela Villanueva, miembro del Consejo de Protección del Niño del Municipio Libertador.
El único perro preso
Los uniformados de la Brigada Canina se pronunciaban por sacrificar al perro asesino porque recordaban que desde hace dos años y medio ellos son los encargados de mantener recludido al único animal preso en la historia judicial venezolana.
"A ese perro lo detuvimos junto a su dueño en Los Palos Grandes. La Fiscal se antojó y lo mandó para que lo cuidaramos. Al dueño lo condenaron a quince años por el delito de robo, pero no sabemos que hacer con ese animal", dijo un funcionario.
El imputado fue célebre por que sometía a sus victimas en horas de la noche on la ayuda de su perro. Los uniformados recordaron que hace algunos meses tuvieron que trasladar al animal para una audiencia pública. Los agraviados se negaban a realizar un reconocimiento, pues temían ser mordidos dentro del el juzgado.