Los "toros y caballos son torturados y luego asesinados para la diversión de un grupo de gente relativamente pequeño que gustan de este sanguinario espectáculo", aseveraron.
Gustavo Larios Velasco, Alejandro Herrera Ibáñez, Araceli Ferris y Emma Saldaña, integrantes de la Asociación Mexicana por los Derechos de los Animales, la Asociación Activa para la Supresión de la Crueldad hacia los Animales y el Comité Antitaurino, señalaron que no puede haber "arte" alguno en semejante sadismo.
El abogado penalista Gustavo Larios Velasco expresó que la crueldad y el asesinato de los animales en realidad es un entrenamiento para delincuentes de sangre.
Eso lo evidencian estudios policiacos según los cuales los asesinos seriales, por ejemplo, se caracterizaron por el maltrato y la crueldad hacia los animales, abundó.
El filósofo Alejandro Herrera Ibáñez, a su vez, descartó validez alguna a las justificaciones morales, económicas, "artísticas" o de "tradición" esgrimidas para los espectáculos sanguinarios como la corrida de toros.
No puede haber ética alguna para quien causa un daño por puro placer a estos animales. La ciencia, agregó, prueba fehacientemente que los animales, específicamente los mamíferos, tienen un sistema nervioso semejante al de los humanos.
Por eso, evidentemente sufren dolor y son capaces de ciertas emociones como el afecto, por esa razón, ensañarse con ellos, como se hace en las corridas es inmoral, destacó.
En su oportunidad, Emma Saldaña, autora del libro "Las voces del silencio", refirió los pasos mediante los cuales, desde el encierro y con el recorte de sus cuernos, se mina la fortaleza, el equilibrio y el sentido de orientación del toro para dejarlo a merced del torero y sus ayudantes.
Ambos, valiéndose de puntas, banderillas y espada proceden a destrozarle paulatinamente los músculos, tendones, pulmones, columna vertebral y otros órganos hasta dejarlo agonizante, porque rara vez aciertan a matarlo con la estocada final al corazón.
La suerte del caballo no es mejor. Generalmente cegado y con las cuerdas vocales rotas, está impedido para manifestar su terror -"para no molestar al público"- mientras el toro le embiste y le destroza órganos del vientre, condenándose así a ser un animal generalmente enfermo.
Los conferencistas leyeron cartas de organizaciones como el Comité Antitaurino de Holanda y Bélgica, y "Uncaged", del Reino Unido, éste último rechazó que los toros sean salvajes y agresivos, pues en la arena sólo se defienden de agresiones humanas.
"El matador nunca está en peligro, mientras que la muerte para el toro es inevitable. Nunca será una lucha justa cuando varios sujetos atacan a un animal indefenso, es simplemente tiranizar y atacar cobardemente a un ser más débil", subrayó.
Fuente: Yahoo Noticia