El examen de cazador, un fraude en España

 

Ecologistas en Acción considera que las Comunidades Autónomas han querido hacer tan fácil y asequible el Examen del Cazador, que este se ha convertido en un mero trámite fraudulento. La falta de formación de los cazadores, además de generar importantes impactos ambientales y sociales, favorece resultados dramáticos, ya que 2007 acabó con 20 personas muertas por disparos, 13 sufrieron accidentes durante la jornada de caza con resultado de invalidez grave, y 846 sufrieron lesiones de menor gravedad.


03-4-08 - Ecologistas en Acción, El Mundo Adorno Las pruebas de acreditación de aptitud y conocimientos –o examen del cazador- son un mero trámite en aquellas Comunidades Autónomas donde se han regulado, ya que carecen de pruebas prácticas, o solo se obliga a realizarlo a los cazadores noveles y no a todos los cazadores, independientemente del tiempo que lleven ejercitando. Destaca que dos Comunidades Autónomas, Cantabria y Baleares todavía no cuenten con estos exámenes. Por ello, a diferencia de otros países cercanos como Francia o Alemania estos exámenes no han servido para mejorar la formación y los conocimientos de los cazadores españoles. El resultado es una situación de inseguridad para todos los usuarios del monte así como de las especies de fauna silvestre más amenazadas.

La violencia vinculada a la práctica cinegética no se ciñe de manera exclusiva a los millones de animales abatidos cada temporada en España, o a los perros desahuciados utilizados en las monterías. Ecologistas en Acción afirma que el uso inadecuado e irresponsable de armas de fuego que en el medio natural provoca la muerte o lesión de cientos de personas cada año, incluido personas que forman parte del cada vez más numeroso grupo de ciudadanos que salen al campo sin más instrumentos que una cámara fotográfica, unos prismáticos o una cesta de mimbre para depositar setas silvestres de temporada. 2007 acabó con 20 personas muertas por disparos, 13 sufrieron accidentes durante la jornada de caza con resultado de invalidez grave, y 846 sufrieron lesiones de menor gravedad.

Ecologistas en Acción considera que son varias las razones que explican el elevado coste en vidas humanas de una actividad tan controvertida como es la caza. La principal, es la alta de formación específica de los cazadores. Hay Comunidades Autónomas, como Cantabria y Baleares, que después de casi 20 años desde la aprobación de la Ley 4/89, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, que obligaba a las CC.AA. a reglamentar un proceso de acreditación de aptitud y conocimientos expresamente destinados a los cazadores, aún no han reglamentado.

Recientemente, la Comunidad Autónoma de Galicia ha aprobado una Orden que será aplicable este año, por el que sólo se obliga a los noveles y a los cazadores que no hayan renovado su licencia en los últimos dos años, a estar presentes en un curso que les garantice un certificado de aprovechamiento. Algo que según la organización ecologista es una pantomima, un engaño, y sobre todo, tratándose de personas con armas de fuego en el medio natural, una gravísima irresponsabilidad por parte de la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia. Ante las críticas de un sector que se considera acorralado, el Subdirector de Caza y Pesca de la citada Consejería, le resta credibilidad, seriedad e importancia al examen que deben de sortear los noveles: “No serán preguntas complicadas, se aprobará acertando la mitad de las preguntas y los errores no restan”.

Ninguna de las CC.AA. que se han dignado a regular un proceso de acreditación de aptitud y conocimientos exigen pruebas prácticas a los aspirantes. Esto no ocurre en los países de nuestro entorno. Los mismos cazadores españoles reconocen que, las pruebas a las que son sometidas las personas que desean salir al campo con una escopeta o rifle en otros Estados, como Francia o Alemania, son mucho más duras y completas. En este último país, el curso dura tres años y consta de una prueba práctica de manejo de armas. Su nivel de exigencia es tal, que se conoce popularmente entre los paisanos como el bachiller verde.
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La mala utilización de armas de fuego en la caza causó 20 muertes en 2007

Los accidentes provocados con armas de fuego durante las actividades cinegéticas en nuestro país provocaron el pasado año la muerte de 20 personas, la invalidez grave en otros 13 casos, y lesiones de menor gravedad en 846 personas más, según datos de la organización Ecologistas en Acción.

Esta ONG ambiental considera que la elevada tasa de accidentes viene provocada por la falta de formación de los cazadores, a los que la Ley de Conservación de los Espacios Naturales del año 1989 obliga a realizar un examen. Sin embargo, pocas Comunidades Autónomas -que tienen transferidas las competencias cinegéticas- han implantado las pruebas.

«Es un gran fraude», explica Joaquín Reina, autor del informe donde se critica que cada año se haga un uso «irresponsable e inadecuado de las armas de fuego» por parte de personas que no han recibido la adecuada formación.

La inexistencia de un mínimo conocimiento de las armas y el medio ambiente, además de provocar una «dramática lista de víctimas», causa también graves daños en la naturaleza y en la fauna protegida, según la ONG.

La organización ecologista insta a las CCAA que no disponen de normativa de regulación de la prueba de acreditación de aptitud y de conocimientos a «una urgente aprobación de la misma donde se dé cabida a pruebas prácticas, a un aumento de la materia docente, así como a pruebas eliminatorias. Y por supuesto, es fundamental que se establezca la obligación de realizar el curso y la prueba de acreditación a todos los cazadores, tanto los veteranos como los más jóvenes», concluye.

Fuente: Los verdes de Andalucia